Por qué hago lo que hago
De pequeño soñaba con ser futbolista.
No era el mejor, ni tampoco un buen estudiante.
Así que tocaba buscarse la vida.
Siempre me han gustado los negocios.
De padre emprendedor, y madre funcionaria.
Supongo que de ahí me viene la mezcla:
cabeza para pensar y ganas de crear.
A los 14 años empecé a vender zapatillas por internet.
No tenía ni idea de márgenes ni de clientes,
pero me fascinaba la sensación de ganar dinero por mi cuenta.
Durante años fue eso lo que me movió: el dinero.
Luego te cuento qué es lo que realmente me mueve.
Monté muchos proyectos.
Algunos funcionaron.
Otros no.
Y con el tiempo entendí algo que cambió mi forma de verlo todo:
las ideas no fracasan por falta de ganas,
fracasan por falta de método.
Probé, fallé, aprendí y volví a intentarlo.
Hasta que entendí que emprender no va de suerte ni de inspiración.
Va de estrategia, de claridad,
y de entender qué problema estás resolviendo.
Y por eso hago lo que hago.
Porque me jode ver gente con ideas buenas
que nunca llegan a ver la luz.
Porque sé lo que se siente cuando tienes algo entre manos
y no sabes por dónde empezar.
Mi misión es ayudar a que eso no le pase a nadie más.
Que todo el que quiera emprender, pueda hacerlo.
Sin perder dinero, sin perder tiempo y sin perderse.
Y si soy sincero…
al principio lo hacía por el dinero.
Pero con los años me di cuenta de que lo que buscaba
no era eso.
Era libertad.
La libertad de elegir mi camino.
Y de ayudar a otros a construir el suyo.
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PD: Sorpresa, como intuyes… lo de ser futbolista se quedó en un sueño, jaja.